El Ciclo Tiempo de Mujeres: El camino propio propone un recorrido por historias que dan cuenta de la diversidad de experiencias femeninas, entrelazando memoria, activismo, resistencia y procesos íntimos de transformación. A través del documental y la ficción, este ciclo coloca en el centro a mujeres que han hecho del cuerpo, la palabra y la acción política espacios de lucha y afirmación de sí mismas y sus entornos.
Las películas reunidas dialogan con distintos momentos históricos y contextos sociales, revelando cómo las batallas colectivas y personales se inscriben en una misma búsqueda: la dignidad, el reconocimiento y la posibilidad de habitar el mundo desde la autonomía. En Rebeladas, el cine emerge como una herramienta política fundamental para el Colectivo Cine Mujer, cuyas integrantes utilizaron la imagen para denunciar las desigualdades de género y abrir camino a nuevas narrativas feministas. La memoria de estas pioneras se confronta con el presente, evidenciando tanto los avances como las deudas históricas a las que, como mujeres, nos enfrentamos por motivo de género frente a gremios que se masculinizaron durante décadas.
Por su parte, La Femenil, la lucha no acaba, traslada la mirada al cuadrilátero para mostrar que la resistencia también se libra desde el deporte y el espectáculo. Las luchadoras mexicanas defienden no sólo su lugar en el ring, sino también la memoria y el reconocimiento de una disciplina históricamente marginada, demostrando que la fuerza y la perseverancia son también formas de herencia cultural.
Marta ofrece un retrato íntimo y político de una activista invidente cuya vida cotidiana, atravesada por la memoria del movimiento independentista y las luchas por los derechos humanos, reafirma que el compromiso social no tiene edad ni condiciones, sino convicción. Desde su experiencia personal, el documental amplía la noción de militancia y resistencia.
En contraste, la ficción Alba se adentra en el territorio de la infancia y la adolescencia para explorar el descubrimiento personal, la vergüenza, el deseo y la autoaceptación. La película aborda el tránsito emocional de una niña que enfrenta cambios profundos en su entorno familiar y en su propio cuerpo, recordándonos que las luchas internas también forman parte del proceso de crecer y formar parte del terreno de la adultez.
Este ciclo invita a reconocer que las voces femeninas no son homogéneas, pero comparten una constante: la capacidad de resistir, transformarse y abrir camino. Tiempo de Mujeres es un espacio para escuchar, mirar y acompañar historias que siguen resonando en el presente y que continúan trazando rutas hacia la igualdad y la aceptación.
Cada historia es un paso más en un camino que se construye juntas, desde la resistencia y la voz compartida.