La ciudad filma reúne dos propuestas de ficción realizadas desde procesos ciudadanos, formativos e independientes. Más que buscar una coincidencia temática entre las obras, este ciclo reconoce un mismo impulso de producción: la voluntad de hacer cine desde lugares cercanos, con recursos propios, con experiencias comunitarias y con la necesidad de poner en circulación miradas que suelen quedar fuera de las estructuras industriales.
Las películas que integran este programa muestran distintas formas de acercarse al relato audiovisual. La llamada parte de una conversación íntima atravesada por la memoria, los vínculos y aquello que permanece sin resolverse. El Programa de cortos: Narrativas y ecos juveniles reúne ejercicios de creación realizados por alumnxs del CCH-Oriente, donde la ficción funciona como una primera herramienta para explorar afectos, inquietudes, fantasías y experiencias juveniles.
La ciudad filma propone mirar estas obras desde su condición de cine ciudadano. Son películas que existen porque alguien decidió tomar una cámara, organizar un proceso, ensayar una forma de narrar y compartir una experiencia con otrxs. Su valor no está en responder a una misma agenda temática, sino en ampliar la idea de quiénes pueden hacer cine, desde dónde se puede filmar y qué historias pueden encontrar una pantalla.
En ese sentido, este ciclo también dialoga con una de las misiones fundamentales de PROCINECDMX: democratizar el acceso al cine y abrir caminos para que más personas puedan reconocerse como espectadoras, creadoras y narradoras de sus propias experiencias. Se trata de impulsar un cine donde quepamos todes, capaz de surgir desde lo cercano, desde la urgencia de contar y desde la posibilidad de transformar una vivencia en relato compartido.
Gabriel Mora