¿Qué significa tener una vida propia? Poder decidir sobre ella, habitarla con dignidad, ser escuchada, construir un futuro y reconocerse como alguien cuya existencia importa. En el marco del 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, La vida que nos pertenece reúne dos películas que observan, desde tiempos y territorios distintos, las formas en que la desigualdad y las violencias atraviesan la vida de las mujeres.
En Li Cham, de Ana Ts’uyeb, tres mujeres tsotsiles reconstruyen sus vidas después de haber enfrentado pérdidas provocadas por violencias patriarcales. Su historia, sin embargo, no se detiene en aquello que les fue arrebatado. El documental encuentra en ellas procesos de renacimiento, organización y defensa de su territorio, así como la posibilidad de imaginar una existencia con mayor autonomía.
Cuarenta años antes, Suzana Amaral llevó a la pantalla La hora de la estrella, adaptación de la novela de Clarice Lispector. En el centro está Macabéa, una joven migrante que intenta hacerse un lugar en São Paulo mientras atraviesa una vida marcada por la precariedad y una profunda invisibilidad social. Su aparente pequeñez frente al mundo revela, poco a poco, todas las estructuras que deciden qué vidas reciben atención, afecto y posibilidades, y cuáles pueden transcurrir casi sin ser vistas.
Entre la experiencia documental de mujeres que recuperan la capacidad de decidir y la ficción de una joven a quien casi nadie parece mirar, ambas películas colocan en el centro vidas que con demasiada frecuencia han sido narradas desde los márgenes. No lo hacen para reducir a sus protagonistas al dolor que atraviesan, sino para observar sus deseos, contradicciones, esperanzas y maneras de relacionarse con el mundo.
Conmemorar el 25N también implica preguntarnos por las condiciones que permiten que una mujer pueda vivir con libertad y dignidad. La vida que nos pertenece propone hacerlo desde el cine, mirando de frente aquello que vulnera esas posibilidades, pero también reconociendo las voces, los deseos y las formas de resistencia que persisten frente a ello.
– Equipo de Programación y Exhibición de PROCINECDMX