La maternidad no es una experiencia única ni lineal: es un territorio atravesado por preguntas, tensiones, vínculos y procesos de transformación. Lejos de responder a un modelo fijo, se construye en la práctica cotidiana, en decisiones que oscilan entre el cuidado, la duda y la renuncia. Es un espacio donde conviven el deseo y el miedo, la certeza y la incertidumbre, y donde cada experiencia está profundamente marcada por el contexto social, cultural y afectivo en el que ocurre.
Hablar de maternidad implica también reconocer sus contradicciones: la entrega y el desgaste, la conexión y la distancia, la herencia y la ruptura. Es un proceso que no sólo da forma a quien es cuidado, sino que transforma radicalmente a quien cuida, reconfigurando su identidad, su cuerpo y su manera de habitar el mundo. En ese sentido, la maternidad y los cuidados no son un estado, sino un movimiento constante, una experiencia en permanente redefinición.
Este ciclo reúne una selección de obras que abordan sus múltiples dimensiones, desde lo íntimo hasta lo colectivo, revelando tanto su potencia afectiva como sus posibles fisuras.
En Sorda, la maternidad se enfrenta a las barreras de comunicación y a un entorno poco accesible, colocando en el centro la experiencia de una mujer sorda que debe redefinir su vínculo con el mundo y con su hija. Por su parte, Las buenas hierbas construye una poética sobre la memoria, la enfermedad y los saberes ancestrales, donde la relación madre-hija se entrelaza con la naturaleza y los ciclos de la vida.
Desde una dimensión más introspectiva, el programa de cortometrajes SOSTENER LA VIDA, con títulos como La impronta y Mácula abordan la maternidad desde la ausencia, la pérdida y la reconstrucción emocional. Se explora, a través de varias piezas las huellas que deja el vínculo materno, incluso cuando este se ve interrumpido, fragmentado o mediado por la memoria.
En el plano colectivo, Women Talking desplaza la mirada hacia una comunidad de mujeres que, tras la violencia, se ven obligadas a replantear la fe, el cuidado y la toma de decisiones en conjunto. Aquí, la maternidad se entiende también como una práctica política y comunitaria.
Finalmente, El eco propone una mirada contemplativa donde el cuidado se expande más allá de la figura materna, situándose en lo cotidiano, en la transmisión de saberes y en la construcción de vínculos intergeneracionales en un entorno rural.
En conjunto, este ciclo invita a repensar la maternidad como un espacio complejo y en constante transformación: un territorio donde conviven el amor, la fragilidad, la memoria y la resistencia. Más que ofrecer respuestas, estas películas abren preguntas sobre lo que significa maternar, acompañar y sostener la vida en contextos diversos.
Dafne Munguía