Las óperas primas suelen ser los ejercicios de honestidad más brutales de los autores, que desvelan la naturaleza más cruda de su búsqueda por encontrar la voz propia. Siempre es interesante saber por qué tema se decantan para presentarse al mundo con su primer largometraje. Este ciclo presenta cuatro miradas que, aunque son de diversas temáticas y geografías, comparten un mismo hilo conductor: la exploración de la intimidad como refugio ante la adversidad.
Empezamos con Norteado, de Rigoberto Perezcano, donde Harold Torres encarna a un migrante oaxaqueño que intenta pasar del otro lado y el limbo emocional que esto conlleva. Más allá del muro, esta película nos acerca a las redes de solidaridad que se tejen en la espera, para recordarnos que el calor humano es la brújula que necesitamos en tiempos de desconcierto y zozobra.
Después presentamos Distancias cortas, de Alejandro Guzmán, una tragicomedia que nos lleva a la vida de un personaje de más de 200 kg atrapado por su condición en un aislamiento físico y mental. Esta historia permite visibilizar la discriminación y ponernos en el centro el valor de la amistad y la comprensión como un motor para alentar la vida y romper el encierro físico y mental.
De la Ciudad de México nos trasladamos al campo con El sembrador, de Melissa Elizondo, un documental conmovedor que hace un homenaje a la labor docente en las zonas rurales de Chiapas, donde la escuela se convierte en un segundo hogar y la educación en una herramienta para que las infancias marginadas por el sistema tengan alguna oportunidad de futuro.
Finalmente, El premio, de Paula Markovitch, una ficción contundente y sutil sobre el impacto de la dictadura argentina. Paula Markovitch irrumpió en la escena con un destacado manejo del lenguaje cinematográfico para llevarnos, a través de la mirada de una niña, al despojo y el miedo que generó la represión militar en Argentina. Sin duda un filme que debe constar entre lo mejor del cine latinoamericano contemporáneo.
Cuatro historias, cuatro directorxs y un puente para llegar al otro.
Abril Alzaga